
Pues casi sin darme cuenta hemos llegado a Navidad. Este mes de diciembre se me ha pasado en un suspiro. Tanto ajetreo, tantos planes que se cumplieron, tantas tareas encomendadas han ayudado a ello.
Simplemente os deseo que paséis unas Fiestas entrañables. Pero os deseo lo mismo todo el Año, que disfrutéis de cada momento con los vuestros, con los que no conocéis y con los que os llenan el corazón de vida, de ganas de vivir.

Os dejo un dulce muy navideño por su color, esperando que cada segundo de este y los días que vienen sean como deseáis, como merecéis y esperáis y que no nos olvidemos que por muy mal que estemos, hay gente que está mucho peor que nosotros. Seamos generosos.
INGREDIENTES:
Una plancha de bizcocho:
- 100 gr harina
- 6 huevos
- 100 gr azúcar
- Colorante alimentario rojo y verde
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la crema:
- 1 taza de mantequilla blanda
- 200 gr de crema de nubes blancas
- 1 taza de azúcar glas
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

ELABORACIÓN:
Procedemos a hacer la plancha de bizcocho batiendo el azúcar con las yemas hasta que cremen.
Agregamos la harina tamizada y por último las claras batidas a punto de nieve. Unimos con movimientos envolventes para que no se baje.
Dividimos la masa en dos cuencos y procedemos a tintar con el colorante alimentario.
Extendemos sobre una placa de horno cubierta con papel de hornear. Alisamos bien y horneamos a180º durante 12 minutos.
Retiramos y dejamos enfriar.
Mientras en un bol batimos la mantequilla hasta que tenga cremosidad.
Añadimos la crema de nubes y seguimos batiendo hasta que se integren bien.
A continuación añadimos el azúcar glas y la esencia de vainilla y dejamos batir durante unos 6 minutos.
Emplatamos intercalando discos de bizcocho rojo y verde con la crema de nubes y decoramos a gusto.
Espero que os guste. Eso sí, una vez más para los que el dulce es un componente esencial en sus vidas y la vainilla esa chispa que la mueve.
Con mis mejores deseos





























